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Qué significa Beuvedráis (Mudar el nombre a TRASTOS VIEJOS SIN EDITAR)

Beuvedráis es palabra castellana. Rinde tributo al barón Karl von Drais, silvicultor e ingeniero que durante el siglo XIX ayudó al desarrollo de lo que hoy se conoce como bicicleta, y que entonces, por sistema de tracción, usaba las piernas del ciclista impulsándose directamente contra el suelo –aún sin el mecanismo que incluye la interacción de: pedales, cadena, catalina (o plato o volante) y piñón(es).

Von Drais patentó el velocípedo y le añadió una flor: el manubrio y su mecanismo adjunto, ocurrencia que libró al biciclo de la perpetua línea recta, detalle especialmente útil en caso de haber ingerido alcohol y/o brevajes espirituosos afines…

Be-uve-dráis: la be, de barón; la uve, de von; y la partícula dráis, de Drais, aunque con tilde sobre la á. ¿Ah?

Expuesto lo anterior, el editorzuelo queda "quedo" y con la conciencia tranquila, pues en varias ocasiones desocupadas y despistadas gentes han mentado y hasta dicho Beuvedráis al modo franchute, acto despistado a carta cabal… Beuvedráis es chileno, tanto como estos chinchineros, aunque poco o harto más cagón.

Atte. Beuvedráis Editores


PD: a Von Drais la humanidad también le debe el mecanismo esencial de la máquina de picar carne… ¡ y vaya que la ha ocupado para sí y con los demás animales !

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Sí, BVD ha prometido en vano, y más de una vez. Cuando a fines de 2001 editó" Verso bruto", de Armando Uribe, anunció –impreso en el mismo librito– que podía hallarse una versión en audio de los textos en www.bvdrais.cl. Pero no cumplió... hasta aquí —19 de agosto de 2008—, cuando deja por fin, de madrugada, ese archivo y sus «brutas versainas», a la voz del autor (sic). En caso que no guste, disculpas por la música por la que empieza, aunque es sabido lo que dijo la Vieja. Para oír, por aquí.

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    C O N T A C T O S

    √ Teléfono-fax: (56 2) 341 8853… pero es del recuerdo, de modo que si llama sucederá aquello que llaman "perder el tiempo", situación en cualquier caso imposible pues es el tiempo Rey. Se puede perder cualquier cosa, sobre todo las cabezas, pero el tiempo, jamás.

    La presente "columna" —que es la quinta de nosotros mismos— no pasa por corrección de pruebas ni se actualiza seguido. No diremos que "a veces pasan años" sin actualizarse, porque los años transcurren siempre, no a veces. Queda dicho al pasar y no al zarpar, y también un enlace al mejor filme de la historia [aquí arriba, y sin subtítulos en castellano, pese a ir de monóglotas ].

    A fines de los años 90 del siglo pasado, Beuvedráis leyó "El libro negro del metal rojo en Chile", entonces recién editado y cuyo autor es el economista Julián Alcayaga. Se lo recomendó Remberto Echeverría, ingeniero civil y ferrocarrilero de antigua cuña que desde antes y hasta ahora rabea por las políticas públicas en transportes implementadas por los gobiernos anteriores y el presente, específicamente el Metro y concesiones de autovías. Desde luego los peces gordos no le hacen caso, seguramente porque dice la verdad. BVD prestó aquel libro a Armando Uribe, éste conoció a Alcayaga y esos dos, junto al abogado Pedro Foncea, demandaron a nueve transnacionales mineras…(¿qué fue de esta demanda?); Lavanderos todavía no era aporreado por el Consejo Minero-transnacionales del cobre, y los años siguientes no habían pasado "como liebres", cosa que ahora sabemos. El resumen de todo eso y su esencia, la gran minería del cobre en Chile, se expone en una entrevista a Manuel Riesco de la tercera semana de julio de 2011 en CNN-Chile. Aquí está.

    Beuvedráis quisiera ayudar a "reparar" (?) la vilipendiada imagen de la Santa Iglesia Católica Romana, o más concretamente la honra de sus pastores, los curitas. Lo hace de una forma un tanto cruda, pues así es la carne: una especie de modesto bistec alemán audiovisual. Se trata de un pequeño impreso que halló en una casa hoy demolida (Carmen 329) que deja a ojos de quien lo desee ver, pero advirtiendo que es subito de tono, digamos derechamente XXX (si no queréis ver, al menos oíd: la música es de Django Reinhardt). El impreso es de épocas anticlericales no tan añejas, los 30 ó 40 del pasado siglo. ¿Vendrán otras centurias? Sí, mas para el renacer de la población de batracios, ojalá sin la presencia del homo sapiens no tan sapiens. Croemos juntos ya.

    Hasta la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) alega por el tema del Agua. Normal dirán algunos, pues tras la tierra su insumo principal es el Agua. Así, vea una inserción aparecida en El Mercurio el 12 de junio pasado.

    Un invento: la Tumba Automática (TA). Diría que es un sueño, pero como no la ha construido más bien clasifica en pesadilla. Una TA cien por ciento biodegradable en su infraestructura (tierra, madera y cuerda de cáñamo u otro material orgánico) y contenido (o sea el muerto). ¿Cómo operá? A cuerda, cual los antiguos relojes, aunque mejor, pues será un sucedáneo que incorpore un sistema de engranajes (madera) y tiras de caucho (cámaras de bicicleta) estiradas para generar la energía que accione la maquinaria; mecánicamente, nada de electrónica ni de su cabrona madre, doña Electricidad. Al óbito de la persona, se acciona produciendo el entierro automático del cuerpo muerto en contacto directo con la tierra, no encerrado en la "lata de sardina sellada" (ataúd) a que condenan las normas sanitarias a los "fiambres" de la patria y de otros países del planeta, y que postergan el trato civilizado entre gusanos y lombrices, hormigas y arañas carroñeras. Perfeccionada, la TA incluiría un sistema que abra al muerto la boca y deje en su interior una semilla germinada de árbol nativo ; al crecer, dejará el Cráneo incrustado en sus raíces para que arriba sienta la brisa que mueve las hojas.


    En dos ocasiones durante 2010 un grupo de músicos chilenos trepó a campanarios de iglesias del centro de Santiago (Basílica de la Merced, Iglesia de San Francisco, Iglesia de San Agustín e Iglesia de Santo Domingo) para tañer a las señoras del lugar jalando pauteadamente sus respectivos badajos. Dejamos un enlace a la grabación del concierto del 28 de diciembre.

    Vistas ciertas noticias del último mes, ¡cómo nos enseña la naturaleza (de la que somos parte y su desgracia)! Así, ¿qué sería mejor: un perro pitbull o una garrapata? ¡La de disyuntivas en que nos sitúa esta dimensión el ser! ¡Y además tan cerca de sol!

    Y llegó el tiempo en que dada la extensión de los restoranes de sushi, los atunes se vieron mermados hasta la casi extinción. Pero hubo uno que salió del mar parapetado en un disfraz de perro. Camino poco más de cien kilómetros hasta la ciudad de Santiago de Chile, y ahí vive sus días pensando en la futura ocasión de volver a sus acuáticas raíces. Presentamos al Atún, pero sólo entre nosotros, ¿o son otros?

    Un anti arrastrado…

    «Más cuático que Scriabin»"; sentencia melómana chilena que alude a una persona o situación hiperbólica. Se inspira en el músico del mismo apellido, Scriabin. al que se le habría corrido el tejado… No diremos que terminó bajo el cuidado del un tal Zimmer, porque éste es el carpintero que alojó a Hölderlin, otro orates que encantó la civilización con su letra y la aventó en su viaje a la Ninguna Parte, haya sido para bien o para mal.

    Para reparar o reemplazar la tapicería de los "sofás" de su automóvil (o del sillín de su bicicleta o de su silla de ruedas, etcétera), no dude en acudir a Luis Marileo, con boliche en Álvarez Condarco 909, Providencia, teléfono 08-456 4290.

    «Conociendo la cantidad de electricidad y combustible que consume una familia, más la basura que genera, se puede saber el número de árboles que debe plantar para mitigar el daño que le causa al medio ambiente. En el caso de una familia de 4 personas, serían 26 árboles al mes». (El Mercurio de Santiago , 12/11/10.)

    Hasta que no consiga papel en base a la fibra del cáñamo, Beuvedráis no publicará otra vez; en realidad más por otras razones que por ésa, pero igual es obstáculo…

    Bien "huevetero" eso de adjetivar como "bananeras" ciertas situaciones de la patria. ¡Vivan las bananas, con las que podríamos construir hasta una central termonuclear inocua en residuos (sic)!

    Mientras los basureros de la República sean el chiquero que conocemos, sin que el ciudadano previamente clasifique sus desechos (reciclaje y cooperación ciudadana); mientras los legítimos curados de la patria dejen botellas, tetrapaks y latas de aluminio en las bermas de los caminos o al borde las canchas de fútbol, y los fumadores abandonen las colillas en el suelo y no se las entuben todavía encendidas, mientras eso suceda, no dejaremos de ir a peor y la tristeza medrará.

    Abrimos asimismo «el tarro» —por segunda y no última ocasión— clamando por que se libere el cultivo y explotación del cáñamo y su derivados; su aprovechameinto económico sin trabas bajo un régimen tributario de provecho para las arcas fiscales. Serviría para quitarle velocidad a la civilización mundial y conlleva menores impactos en el medio. Y habiendo tanta gente, cada vez más pertinente.

    ¡ LO CICLISTA NO QUITA LO TONTO ! Pedalee por las calzadas; si usa las veredas, bájese de la bicicleta y siga como peatón con su vehículo de la mano. A propósito de lo cual BVD deja [esto] y [estotro].

    "Hable con mis abogados"; "Diré esto a mis abogados", "Estudiaré el asunto con mis abogados"… Son frases que se leen y escuchan a menudo, sea como amenaza, sea como argumento frente a tal o cual materia. Suele ser en plural, jamás en singular: "…mis abogados…". ¿Parte del patetismo patrio?

    En seguida: los asuntos pelotudos del presente tienen a BVD bien cabreado: la vanidadad campea por doquier, y va en auto grande de futbolista, veloz, marcha atrás. "Cuidado, niño, que te le va a ir el tocomocho"…

    En seguida dos: Teresita Cruz, oriunda de Iloca, la semana pasada fue a su tierra; madre, hermano y sobrina le preguntaron: "¿Qué mundo es éste?". Respondió: "No el del Dios ni del progresismo que se juran". Y volvió a Santiago a cuidar a la Julita.

    ¿ UTILIDAD PÚBLICA ?

    ¿ UTILIDAD PÚBLICA II ?

    ¿ UTILIDAD PÚBLICA III ?

    ¿ ídem ?

    Un albañil explica cómo arregló y arreglaría una casa de adobe a la que se le presumen más de 100 años. El último terremoto (febrero 2010) la dejó levemente mal parada. Es en Ibacache, zona central de Chile, y en habla coloquial. Sólo audio.

    Lista la reedición de Las visitas de la Reina de Saba, de Miguel Serrano (loréese la «cualquier tolerancia»). A su propósito corre la siguiente línea:

    Hacia el final del verano de 2009, mientras truenos, relámpagos y lluvia embestían Santiago, murió Miguel Serrano (MS). Junto al Huelén-Santa Lucía, el ya viejo viajero y caballero chileno se apagó en un momento escenográficamente propicio, cual entre las páginas de alguno de sus libros, en los que la naturaleza es entidad desafiante y meta. Ni quienes le reprocharon su paulatino nacionalsocialismo y/o su literatura —hay quienes encandilados por aquél no ven ésta—, ni ellos ni menos nosotros dejamos de reparar en el «detalle» climático-circunstancial con el que coincidió su óbito. MS vivió 91 años. A los 21, en el prólogo a su Antología del verdadero cuento en Chile (donde reunió textos propios y de Eduardo Anguita, Braulio Arenas, Héctor Barreto, Juan Emar, Carlos Droguett y otros), el joven MS escribió: «Vida es acción del hombre sobre el mundo. Vida es humanizar. En el sentido ideal; puesto que hoy tenemos que mirar éticamente por los valores. Por los valores positivos. De este modo es y tiene que ser en la realidad». Desde entonces y antes, hasta su vejez, fue entre occidente y oriente, en empeños, búsquedas, suscesivas publicaciones y estancias (ingresó a la diplomacia chilena y fue embajador en Austria, la ya desaparecida Yugoslavia e India). Trató con gentes de aquí y de allá. Intentamos referir la persona que fue MS, rara avis objetiva, eso que llaman un convencido patriota de trato interpersonal campechano, llano y cordial. Tras escribir sus Memorias en lo años 90 (en el cuarto tomo hay una conversación imaginaria notable con Volodia Teitelboim), llegó a titular ¡Se acabó Chile! (2001) a uno de sus últimos opúsculos, donde las emprendió contra el logotipo con que se identificó el Ejecutivo de la época. Las Visitas de la Reina de Saba es su texto más buscado. Y »aséptico« en sus ideas: no hay svástica, aunque sí las referencias de las que se valió el nacismo , esto es, la antigua cultura de India. En Las visitas… desde luego aparece la mítica reina del Antiguo Testamento, la misteriosa mujer del tiempo arcaico. El autor, entonces en la medianía de su existencia, la expone con la luz de un relato que lleva «un sueño dentro de otro sueño». Véase al respecto la breve carta-prólogo que le escribió a MS el psiquiatra C.G. Jung. Por ella arranca este librito.

    Biblioteca Nacional de Santiago

    Una canción buena onda sacada del pandemónium televisivo.

    Cantimplora a pedales

    Árboles nativos chilenos

    Para ver cifras en el tiempo, vaya a:

    * * *

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    Tres imágenes cagonas enlazadas a cada una de las tres partes de una pulenta composición que tiene cinco… chutas el enredo…

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    ¿Una vuelta de tuerca para algo mejor? ¿O «perepe peor»? En cualquier caso hay un chilenismo bien propicio, algo así como la futbolística «chilenita»: «majamama». Ver RAE.

    Dicen: «Me importa un cuesco»… pero el cuesco es la semilla, y así mandamos todo a las pailas, que no tienen ni huevos, insumo incruento obtenido del milagroso y gallardo animal-ave respectivo: ¡La gallina! ¿O Gallo Claudio…? quien dice:«Digo digo digo», y jamás dice dice dice: Me importa un cuesco, que por lo mismo se deja sin comillas , o guillemets; BVD tampoco pispa francés y en estos días dubita acerca de cambiar a «Jorge Gallina –con el perdón de éstas– Editorzuelo» o «Digo Digo Digo editorcillo a anteriori –sic– » o «Ta' timblando de siempre, siñores (sic)».

    Relacionado con lo anterior e igualmente «inútil», hay quienes dicen y escriben que a través de tal o cual acción se le puede "cambiar la cara al país". Mala frase, superficial, no va al tuétano, con todo lo que importa el hueso en su totalidad (desde luego para hacer flautas, o el órgano para el final de los tiempos). Agrégase:"no comparemos peras con manzanas", cuando las primeras y segundas van en la cesta de las frutas. ¿O será mucha cera?

    Chile tiene su Góngora, y por aquí hay un artículo «a su acerca» (sic); gran señor del pensar al país, a la condición de ser humano individual y colectivo.

    BVD compra un libro: Diccionario de pediatría. Lo abre al azar y desde luego se le aparece el término BABEO. Cita el final de la explicación: "…La saliva no tragada cae por fuera de la boca abierta". Lo consigna sin ánimo de ofender a quienes les sucede por defecto congénito, antes bien para escarnio propio.

    Su carta comenzaba exigiéndoles que lo envenenaran. Y como accedieran ipso facto, murió un día de otoño. Fue metido en el ataúd acompañado de manzanas y otras frutas. También varios puñados de tierra de hojas. No estuvo mal. La idea de podrirse a solas en el féretro le disgustó toda la vida adulta (precisemos que de los 65 años al óbito). Modificar ciertos aspectos de los ritos mortuorios fue su deseo. Y su epitafio: «Lo que más bronca me da es haber sido tan gil».

    Una Promesa es siempre cierta en cuanto tal, pero —como la promesa cristiana— puede ser falsa al fin de cuentas. Asimismo: ¿qué es eso de "falsos anuncios de bomba", como se lee y escucha? El anuncio es verdadero, lo falso era la bomba, no así esta otra.

    Como editorzuelo que es, BVD desea que, si concluye la vida en la Tierra, sea a causa de una lluvia de «asteriscos» (*)… sin nota al pie de página que enrede la «custión». En otras palabras: BVD desea una dichosa calamidad general por nuestras conductas particulares… y aborrece de los «asteroides».

    El crítico turco Ócrut Gapas, del diario "Otoman Review" (Ankara), dijo de "Arenas del Mapocho": «¡¡Un libro que no deja dormir, pues está escrito en castellano y yo ese idioma no lo pispo!!». Y lo publicó con tanta pasión, con tamaña fuerza y convencimiento que, acto seguido, cayó muerto (nada extraordinario, pues lo mismo le sucedió a Von Drais, que no es el mismo que Beuvedráis). Quizás hoy –de seguir vivo desde luego– Gapas acotara que expresó ese juicio cuando estaba casado y su mujer lo tenía a régimen... Como sea, o más presisamente "como hubiese sido", presentamos una obra mayor, tanto por lo exagerado de estas palabras, las presentes palabras, como por la objetiva veracidad del juicio de Gapas… Zzzzzz… (leer más).

    Por enésima ocasión dejamos las historietas que el año 2004 le grabamos a Héctor "Peluca" Elgueta. Demás está decir que si se aburre pulse estop. Por aquí play.

    Noticias en BVD: ¡Está helá' la pana! Pero igual, va esta otra: Una tarea por lograr, una gran empresa nacional: convertir en rosaledas los cerros ahora incultivados que rodean Santiago y pueblan el suelo de la Patria (también puede ser con frutales y/o árboles nativos, pero aquí nos imaginamos coloridas rosaledas: blancas, rojas, "amarillas", etc.). ¿Cómo? Entregándoselos en concesión para que los exploten económicamente, y dándoles créditos blandisisísimos a las familias que clasifiquen. Desde luego, los hijos podrán contribuir con mano de obra, pero su prioridad será rendir normalmente sus estudios. La explotación propuesta, aparte de embellecer las floristerías de la Nación, o sea, de las ciudades y los campos, proveerá madera para la fabricación de instrumentos musicales, como marimbas, cuya bulla es sin espinas.

    Tal vez si las ciudades —Santiago en particular— tuviesen más campanas que tañeran dos o tres veces al día, para dar alivio... Pero en cambio hay un cañonazo, que hace saltar a quienes caminan, duermen, trabajan en Santiago Centro (véase la principal sala de lectura de la Biblioteca Nacional a las 12.00 horas exactas, cómo saltan las gentes en sus asientos). Cañonazo que un alcalde suspendió, pero que enseguida hubo de reponer —aunque con menos decibeles— por cierta exigencia ciudadana. Mutar ese cañón a campana, con badajo desde luego.

    Dicho de otra forma: ¡más grillos y campanas durante todo el año!

    Beuvedráis deja un PDF del breve Las sienes, poemario de Heriberto Rocuant publicado poco antes de su muerte, a comienzos del siglo XX. Rocuant también editó un cuadernillo en papel roneo con textos cortos de él, Carlos de Rocka, Andrés Sabella y Luis Oyarzún.

    La monetarización, la obsesión por el lucro, cierta ambición de ganancia (espuria), se demuestra en el giro que hace presa del hablar chileno, importado de España desde la década de los '80 y de uso extendido en el Chile actual, a saber: "Vale". Alguien le dice a alguien: "Te llamo mañana". Y aquél responde: "Vale". Pero no vale más que hongo, sin perjuicio de los efectos positivos de los hongos en la apertura de conciencia y sapiensia más profunda a que nos conduce su consumo moderado. ¿Vale? Sí, vale tanto como el descuajeringue planetario, cuyo gestor primordial es la persona.

    Como no hay deseos de cooperar con el acabose arbóreo planetario llevando a imprenta más libritos, queda aquí un PDF de Kierkegaard himeneo, publicación que tenemos liztaylor y que compartimos con quien quisiera echarle un ojo, con gazapos de toda índole, por lo que dejamos excusas.



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