PAÍS INSOMNIO
Edición: 1ª
Año: 2000
N° de páginas: 40
Formato: 12,5 x 25,5 cm
Ilustraciones: sin ilustraciones
Encuadernación: cosido
ISBN: 956-7878-09-9
Precio: $ 3.000

País Insomnio

De Francisco Véjar

"El tramo que cruzamos en un viejo Austin Mini no es una pérdida de tiempo entre dos puntos, sino quizá un espacio de rememoración entre la playa a la que escapamos y la ciudad a la que inevitablemente pertenecemos. En ambos lugares somos náufragos, descubridores, acaso fantasmas. En el viaje Santiago-Quintay y en su regreso, el espejo retrovisor del automóvil parece reflejar la dicha de la fuga. Pero la retrospectiva y la nueva bitácora provocan una especie de nerviosismo, condición y estado previo a la perentoria renuncia que permite apreciar y saborear el paisaje marino, el recuerdo de la ciudad y su millar de rostros conocidos y desconocidos. Tal vez los simples placeres que señalara una poeta chilena. Eso es lo que importa. Eso es lo fundamental como (la reivindicación o el rescate de) los lugares comunes, epíteto usado para esquivar los puntos esenciales del decir y el andar. Así, como en un rotativo al que asistimos insomnes, vemos las cicatrices (muertes, tragedias cotidianas) y las estrellas: amores, fantasías". Estas anotaciones de G. C. Vielma en la contratapa de País insomnio de Francisco Véjar, sirven para delinear la clase de textos que se hallan en este volumen, constancias poéticas de los ires y venires, de las estadas —y estadías, aunque no en puertos— por las que transita el hablante, apoyándose en otras lecturas (Jean Tardieu, Roger Giroux, René Guy-Cadou, Joseph Brodsky), lugares y paisajes, músicos y sus músicas —especialmente jazz—, dibujados en breves trazos casi siempre, lo que es y lo que fueron, no sólo él; también amigos que se han ido, espacios, el desorden del país insomne y el más cercano desorden del escritorio, del velador, mientras "estamos rodeados de una extraña intimidad" o de "gaviotas que planean mudas".

Para leer un artículo de Cristián Gómez acerca de País insomnio, entre acá.

Para leer un artículo de Armando Uribe acerca de País insomnio, entre aquí.