
De Armando Roa Vial
Obviedad. A medida que pasa el tiempo, se publican textos cuya escritura usa citas extensas de volúmenes previos, o bien se vale de personajes no sólo literarios con nombres propios o en parafraseos o palabreos. Veamos. Se divisan en la Fundación mítica... un tal "Alfonso" (sic) Ovalle, con Pierre Menard a pocas líneas, a quien Jorge L. Borges dio la mañosa tarea de reescribir El Quijote. O habitan alguna plaza Manuel Lacunza, el Chico Molina, Mario Góngora y otros cosidos por el hilo que conduce. Un hilo que recrea el Reino de Chile, al comienzo valiéndose de Ercilla, detalle que acaso se estime bajeza: "Chile infértil provincia desolada, / de la región antártica roñosa, / de remotas naciones humillada, / por abyecta, pusilánime y ruinosa". Librillo libresco y de librazos, de tierras, aires, amén de aguas dulces y agraces, ya que: "El aguijón de la discordia ha sido clavado / entre los pies de estos cerros soy el mar". En este texto hay un alguien (que se llama Nadie) que ha desembarcado con peripecias de homenaje y llamarada. Extensión: 468 versos.
Para leer el artículo de Enrique Lafourcade sobre este texto, pinche aquí.
"inspirado a medias / cansado a medias / tremendamente cansado, pero a medias / con el mundo a medias con las cosas y la gente / a medias contigo..."
¿Parados a medias los pelos? ¿Emociones a medias? ¡Al contrario?
Atte. Beuvedráis Editores