
De Armando Roa Vial
Este librito tiene su historieta, tanto así que lo denominamos el "El librito maldido". Va en la quinta edición, dos de ellas enteramente fallidas, y dos más que, habiendo circulado por librerías, BVD y su autor pretenden reemplazar por la que aquí presentamos, la quinta, ¡de apenas 500 ejemplares!… o sea, ¡un hazmerreír? Sí o no —o más o menos— el Elogio regresa revisado, afinado al máximo, de nuevo apostando adejarse leer, y lo mejor —o al menos de consuelo—, a un módico precio… Una de las personas que sirvió de corrector de pruebas, tras leer sus dos o tres primeros textos, opinó que era «atacante»… ¡Vaya! Y el mismo comentarista mutó el tono (lo expresó menos ambiguamente queremos decir) al referirse a las traducciones que incluye (ver Índice; PDF), las más destacadas en base a textos del angloparlante (¿venga?) Algernon Charles Swinburne (1837-1909), que Armando Roa traspasa al castellano, ateniéndose al axioma de Valéry: "producir emociones afines con palabras disímiles" (pág. 21). [Muestra 1, en PDF] Aunque en rigor también resaltan las versiones al castellano de dos "poemas ingleses" de Jorge Luis Borges… Autor Borges a quien Roa Vial, siendo un mocoso de 15 años, tuvo la ocasión de ver y oír cuando, junto a su padre (el psiquiatra y profesor Armando Roa) y el resto de su familia, lo visitó en Buenos Aires (1981). [Muestra 2, en PDF]
Este tomito alude a varios autores, «trayéndolos a próposito» en una dedicatoria o epígrafe, en alguna reflexión, o, incluso, desde una conversación telefónica, como el diálogo que tuviera Roa con Leopoldo María Panero, y que íntegro reproducimos aquí: [Muestra 3, en PDF].
Siguen y anteceden: Canetti, Browning, Trakl, Bernhard, Ungaretti, Berryman, entre otros, pues, como anuncia el autor en la nota introductoria, «los trabajos agrupados en este libro, escritos entre 1993 y 2006, aspiran a ser un ejercicio de admiración en torno a los autores que en él se dan cita». Y como la serie ensayos toma su nombre de uno titulado Elogio de la melancolía, queda también para ver si lo tienta [Muestra 4, en PDF].