
De Ximena Godoy Arcaya
Dice Armando Uribe de los versos que se encuentran en De lobos y del águila: "Este libro podría considerarse un solo poema, en cuya primera parte el autor en busca del otro comienza por asilarse, llamando en su auxilio a figuras tutelares, en la invocación de modelos excelsos, acompañados de emblemas del reino animal, el lobo, el águila. Luego, en su búsqueda de ese otro, se encuentra con figuras que todavía no lo son del todo, el jeque, el torero y alguna más. En el centro se alza nítida la silueta de la Donna. Por último, el encuentro con el otro se produce, pero sólo en la nostalgia, en el recuerdo, en los sueños; y el otro es león. Queda visible la Donna, la más hermosa, con la perfecta gravedad de su cuerpo: lo bello se hace bueno y lo bueno, pecado. Es la apoteosis de la mujer que está erguida peligrosamente en el centro de este libro". Y agregamos nosotros que tal vez sea éste un libro perfecto... pero el halago vendría de muy cerca. El posible lector, más lejano y objetivo, acaso ratifique o contradiga tal juicio.