Gustavo Ossorio: Obra completa

Último libro en que Beuvedráis ha tenido algún quehacer. Contiene los restos versados de Gustavo Ossorio Santiagos, que respiró de 1911 a 1949. Incluye la reedición de sus libros Presencia y memoria, El sentido sombrío (ambos publicados en vida de Ossorio), y de su poemario «Contacto terrestre», impreso póstumo en 1964. Con 320 páginas, agrega material inédito transcrito y facsimilar, y la reproducción de siete acuarelas del mismo Ossorio, que escribió: "La poesía y la pintura son mi llaga y mi salvación", frase que Buevedráis destaca por no tener más que decir ni menos que acotar, excepto:

1. Gustavo Ossorio: Obra completa es poesía de la buena, de ésa que saca chispas.

2. Está a la venta por ahí y por allá, pero no aquí… y es mejor así.

Elogio de la melancolía / Armando roa

Este librito tiene su historieta, tanto así que lo denominamos el "El librito maldito". Va en la quinta edición, dos de ellas enteramente fallidas, y dos más que, habiendo circulado por librerías, BVD y su autor pretenden reemplazar por la que aquí presentamos, la quinta, ¡de apenas 500 ejemplares!… o sea, ¡un hazmerreír? Sí o no —o más o menos— el Elogio regresa revisado, afinado al máximo, de nuevo apostando adejarse leer, y lo mejor —o al menos de consuelo—, a un módico precio… Una de las personas que sirvió de corrector de pruebas, tras leer sus dos o tres primeros textos, opinó que era «atacante»… ¡Vaya! Y el mismo comentarista mutó el tono (lo expresó menos ambiguamente queremos decir) al referirse a las traducciones que incluye (ver Índice; PDF), las más destacadas en base a textos del angloparlante (¿venga?) Algernon Charles Swinburne (1837-1909), que Armando Roa traspasa al castellano, ateniéndose al axioma de Valéry: "producir emociones afines con palabras disímiles" (pág. 21). [Muestra 1, en PDF] Aunque en rigor también resaltan las versiones al castellano de dos "poemas ingleses" de Jorge Luis Borges… Autor Borges a quien Roa Vial, siendo un mocoso de 15 años, tuvo la ocasión de ver y oír cuando, junto a su padre (el psiquiatra y profesor Armando Roa) y el resto de su familia, lo visitó en Buenos Aires (1981). [Muestra 2, en PDF]

Este tomito alude a varios autores, «trayéndolos a próposito» en una dedicatoria o epígrafe, en alguna reflexión, o, incluso, desde una conversación telefónica, como el diálogo que tuviera Roa con Leopoldo María Panero, y que íntegro reproducimos aquí: [Muestra 3, en PDF].

Siguen y anteceden: Canetti, Browning, Trakl, Bernhard, Ungaretti, Berryman, entre otros, pues, como anuncia el autor en la nota introductoria, «los trabajos agrupados en este libro, escritos entre 1993 y 2006, aspiran a ser un ejercicio de admiración en torno a los autores que en él se dan cita». Y como la serie ensayos toma su nombre de uno titulado Elogio de la melancolía, queda también para ver si lo tienta [Muestra 4, en PDF].

Arenas del MapochoLa de arriba es la cubierta con que salió nuestra reedición en 1998. La de abajo es la que dejamos en 2008 como su reemplazo virtual.

Arenas del Mapocho /Ricardo Pulema

El diseño de Arenas del Mapocho —sobre todo las cubiertas— no resultó "de acuerdo con las expectativas" (sic), aunque su honesta diagramación en fuente Palatino deja leer sus páginas sin dificultad. Acaso para personas viejas "la letra es muy chica", como dicen. ¡Pero vamos! Basta poco esfuerzo para saltar esa valla e ir por Santiago de Chile en estas deliciosas y sinceras memorias de Ricardo Puelma. Arenas del Mapocho es el anecdotario de un tipo que, sin recibir estudios formales de arquitecto ni de constructor, se dio el gusto de concebir y dirigir la construcción de una casa en pleno Santiago Centro, dasafío que narra junto a sus andanzas picarezcas de niño, en 1891, viviendo los hechos de la época como "goma" de don Robinson, crudo dueño de un boliche de entonces.

Publicadas por primera vez en 1941 y reeditadas por BVD en 1998, ¡todavía nos quedan ejemplares...!