Antología de Alfred Jarry (videíto sobre Jarry)
¶ Un pequeño Jarry fue Alfred Jarry (1873-1907), de baja estatura y relativamente breve vida. Así, son tres las pequeñeces que encuadran en este pequeño gran librito (a nuestro modesto entender), ideado, antologado, traducido e ilustrado por un antiguo colaborador de Beuvedráis Editores, Cristian Olivos. Este libro contó con el apoyo de la Alianza Fracesa de Valparaíso-Viña del Mar (visite su sitio web por aquí).
Carl Jung (por aquí a un audiovisuall sobre é y su obra –en inglés.)
¶ Sirva como exégesis o aproximación a un hito de la literatura del siglo XX (el Ulises, de James Joyce), el interés de este tomito se encuentra sobre todo en quien lo escribió, Carl Jung (1875-1961), revelándonos un punto de vista escasamente difundido. Incluye una sentencia judicial y una carta de Joyce a su editor norteamericano. (Disponible en Librerías Ulises).
Luigi Pareyson; para buen artículo "a su acerca", por aquí.
¶ Es un clásico biográfico de la filosofía occidental que la relación entre Sören Kierkegaard (1813-1855) y Regina Olsen (1822-1904) fue rota por el primero, así como que Olsen, agotada de esperar, se casó con Johan F. Schlegel, aunque aquéllos siguieron vinculados socialmente hasta la muerte del filósofo. Pero este pequeño tomo no es biográfico. En cambio, en el esquema kierkegaartiano de los tres estadios vitales, describe al Don Juan –básicamente el Don Juan mozartiano, tan caro al danés– cual arquetipo del hombre soltero –que representa al esteta–, bis a bis la figura del hombre enlazado, símbolo de la persona que vive el estadio ético.
¶ Lo conforman extractos del libro Kierkegaard, de Luigi Pareyson (Italia, 1918-1991), cuya selección y traducción corrieron a cargo de quien ya vertió al castellano Dostoevskij: filosofia, romanzo ed esperienza religiosa (1976), título de la numerosa bibliografía del italiano, la que incluye distintos asuntos: libertad, estética, Pascal, Schelling, Jaspers, entre otros.
¶ Maestro de Umberto Eco (1932) y Gianni Vattimo (1936), con el presente ejemplar Pareyson continúa dándose a conocer en Hispanoamérica. Implica, además, una nueva visita de Kierkegaard a nuestra lengua, intermediado por el vagaje de un importante profesor y filósofo del siglo XX.
Psicoterapia y religión
Viktor Frankl
¶ «Precisamente la persona religiosa debería poder respetar también esta decisión negativa de su prójimo; debería reconocer esta decisión como posibilidad en principio, y aceptarla como realidad efectiva, ya que precisamente la persona religiosa debería saber que el tener libertad para semejante decisión es algo que Dios quiere, que Él ha creado. El ser humano es libre hasta tal extremo; su Creador lo creó libre hasta poder decir que no, hasta poder la criatura decidirse contra su propio Creador, hasta poder negar a Dios». Es una cita de este tomito, título del mismo autor del conocido El hombre en busca de sentido, su "manual" de sobrevivencia para la crudeza de la vida, fruto de su estada en campos de concentración nazi. Una cita de un texto que es muestra de la visión que irriga este libro: tolerante, objetiva e ¿ilusamente esperanzadora? (Listo para ir a imprenta, mas ¿para qué?)
¶ Un libro en el que Beuvedráis tuvo algún quehacer. Contiene los restos versados de Gustavo Ossorio Santiagos, quien respiró de 1911 a 1949. Incluye la reedición de sus libros Presencia y memoria, El sentido sombrío (ambos publicados en vida de Ossorio), y de su poemario «Contacto terrestre», impreso póstumo en 1964. Con 320 páginas, agrega material inédito transcrito y facsimilar, y la reproducción de siete acuarelas del mismo Ossorio, que escribió: "La poesía y la pintura son mi llaga y mi salvación", frase que Buevedráis destaca por no tener más que decir ni menos que acotar, excepto:
1. Gustavo Ossorio: Obra completa es poesía de la buena, de ésa que saca chispas.
2. Está a la venta por ahí y por allá, y también aquí: bvdrais@yahoo.com
¶ Este librito tiene su historieta, tanto así que lo denominamos el "El librito maldito". Va en la quinta edición, dos de ellas enteramente fallidas, y dos más que, habiendo circulado por librerías, BVD y su autor pretenden reemplazar por la que aquí presentamos, la quinta, ¡de apenas 500 ejemplares!… o sea, ¡un hazmerreír? Sí o no —o más o menos— el Elogio regresa revisado, afinado al máximo, de nuevo apostando adejarse leer, y lo mejor —o al menos de consuelo—, a un módico precio… Una de las personas que sirvió de corrector de pruebas, tras leer sus dos o tres primeros textos, opinó que era «atacante»… ¡Vaya! Y el mismo comentarista mutó el tono (lo expresó menos ambiguamente queremos decir) al referirse a las traducciones que incluye (ver Índice; PDF), las más destacadas en base a textos del angloparlante (¿venga?) Algernon Charles Swinburne (1837-1909), que Armando Roa traspasa al castellano, ateniéndose al axioma de Valéry: "producir emociones afines con palabras disímiles" (pág. 21). [Muestra 1, en PDF] Aunque en rigor también resaltan las versiones al castellano de dos "poemas ingleses" de Jorge Luis Borges… Autor Borges a quien Roa Vial, siendo un mocoso de 15 años, tuvo la ocasión de ver y oír cuando, junto a su padre (el psiquiatra y profesor Armando Roa) y el resto de su familia, lo visitó en Buenos Aires (1981). [Muestra 2, en PDF]
¶ El libro alude a varios autores, «trayéndolos a próposito» en una dedicatoria o epígrafe, en alguna reflexión, o, incluso, desde una conversación telefónica, como el diálogo que tuviera Roa con Leopoldo María Panero, y que íntegro reproducimos aquí: [Muestra 3, en PDF].
¶ Siguen y anteceden: Canetti, Browning, Trakl, Bernhard, Ungaretti, Berryman, entre otros, pues, como anuncia el autor en la nota introductoria, «los trabajos agrupados en este libro, escritos entre 1993 y 2006, aspiran a ser un ejercicio de admiración en torno a los autores que en él se dan cita». Y como la serie ensayos toma su nombre de uno titulado Elogio de la melancolía, queda también para ver si lo tienta [Muestra 4, en PDF].
La de arriba es la cubierta con que salió nuestra reedición en 1998. La de abajo es la que dejamos en 2011 como su reemplazo virtual.
¶ El diseño de Arenas del Mapocho —sobre todo las cubiertas— no resultó "de acuerdo con las expectativas" (sic), aunque su honesta diagramación en fuente Palatino deja leer sus páginas sin dificultad. Acaso para personas viejas "la letra es muy chica", como dicen. ¡Pero vamos! Basta poco esfuerzo para saltar esa valla e ir por Santiago de Chile en estas deliciosas y sinceras memorias de Ricardo Puelma. Arenas del Mapocho es el anecdotario de un tipo que, sin recibir estudios formales de arquitecto ni de constructor, se dio el gusto de concebir y dirigir la construcción de una casa en pleno Santiago Centro, dasafío que narra junto a sus andanzas a veces picarezcas de niño, en 1891, viviendo los hechos de la época como "goma" de don Robinson, crudo dueño de un boliche de entonces.
¶ Publicadas por primera vez en 1941 y reeditadas por BVD en 1998, ¡todavía nos quedan ejemplares...!
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¶ Una cita de «Crítica, bibliografía, estadística», en De descubierta, de Ernesto Montenegro, Cruz del sur, 1951, páginas 10 y 11:
¶ "Entre la obra de un solo autor suelen ocurrir las mismas torpes preferencias, y así por ejemplo muy pocos mencionan El ideal de un Calavera del maestro Blest Gana, sin duda porque es la obra en que menos atención prestó a la intriga y donde alcanza, en cambio, mayor penetración psicológica y la más convincente presentación de un carácter. Algo parecido ocurre con la obra de Vicente Grez, cuyas novelitas compensan de sobra en riqueza de observación y en el vigor de realismo lo que les falta en volumen o en amplitud de escenario. Y ya que nos ocupamos de la necesidad de una revisión de valores, vale la pena recordar a Ricardo Puelma y sus Arenas del Mapocho. Sin el fino olfato crítico de Alone, esa cruda revelación de un temperamento natural de escritor habría permanecido en el anónimo a que la condenaba de antemano una vergonzante primera edición costeada por su autor, pues nuestra desconfianza tradicional de la imaginación nos hace demasiado cautos para salir al encuentro de un novelista que rompe los cánones de la común decencia y se atreve a retratarse a sí mismo y a los demás con la misma ingenua sinceridad".